
El carnaval de Brasil es una celebración anual que tiene lugar cuarenta días antes de Pascua (marcando el comienzo de la cuaresma). Tiene algunas variaciones con su contraparte europea y también diferencias a lo largo del territorio brasilero.
A pesar de la inspiración católica más bien es celebrado como una fiesta profana que como un evento religioso.
Sus orígenes europeos se remontan a una clase de carnaval llamado introito ("entrada" en latín) y entrudo en idioma portugués, que se caracteriza por el juego de tirarse agua de una persona a otra para purificar el cuerpo. El entrudo fue prohibido sin demasiado éxito a mediados del siglo XIX, porque era considerado violento por las clases sociales altas (se dice que algunas personas morían por infecciones y otras enfermedades debido a que algunas veces se tiraban frutas podridas).
A finales del siglo XIX, los cordões ("lazos", en portugués) fueron introducidos en Río de Janeiro y consistían en grupos de personas que caminaban por las calles tocando música y bailando. Los cordões fueron los antecesores de las modernas escuelas de samba.
Los blocos (bloques), otro nombre para los cordões, son algunas de las actuales representaciones del carnaval popular de Brasil. Están formados por personas que se disfrazan de acuerdo a ciertos temas o celebran el carnaval de forma específica. Las escuelas de samba son verdaderas organizaciones que trabajan todo el año con el objetivo de prepararse para el desfile de carnaval.
La celebración principal se lleva a cabo en Río de Janeiro, en donde las escuelas de samba, blocos y bandas ocupan barrios enteros.
El carnaval de Río de Janeiro es uno de los importantes y populares del mundo, además de ser una de las fiestas callejeras anuales más grandes.
Las 12 escolas do samba más grandes de Río de Janeiro participarán en el desfile oficial para competir por el primer premio del carnaval.
Cada escola cuenta con unos 6.000 bailarines y ocho carrozas temáticas. Además, estas escuelas fueron declaradas patrimonio cultural por la alcaldía.
Cada una de las 12 escolas tiene 75 minutos para recorrer los 700 metros de la avenida del "sambódromo" y presentar su tema con música, cánticos y bailes.
Entre los temas de este año figuran el 200º aniversario de la llegada de la Familia Real de Portugal -el rey Joao VI y su corte habían escapado de las guerras napoleónicas- y el 100º aniversario de la inmigración japonesa a Brasil.
En la madrugada del lunes, cerrará la primera jornada Viradouro, que desató una polémica con una carroza alegórica de su tema "Es espeluznante", que recordaba al Holocausto y fue vetado por una jueza a pedido de la comunidad judía.


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