
A los 14 años la expulsaron del colegio y hace unos meses quedo en libertad bajo fianza tras ser detenida bajo la acusación de consumir crack. En medio, un sinfín de reyertas, borracheras, mucho sexo, muchas drogas... Pero al mismo tiempo, una irrupción sin precedentes en el mundo de la música que ha levantado evocaciones a leyendas del jazz y el vocalismo negro americano. "Suena afroamericana, pero es judía británica. Parece sexy, pero no juega a eso. Es joven, pero suena vieja. Canta con sofisticación, pero es vulgar hablando. Su música es melosa, pero sus letras son desagradables", en palabras del crítico de música de The Guardian y The Observer Garry Mulholland. Es Amy Winehouse. Un fenómeno.


No hay comentarios:
Publicar un comentario